Energía
La política energética buscará garantizar que Colombia cuente con un sistema confiable, competitivo y suficiente para atender las necesidades de los hogares, las empresas y el crecimiento económico de las próximas décadas. La seguridad energética será entendida como un elemento esencial para preservar la estabilidad del país, proteger la inversión, fortalecer la competitividad y garantizar mejores condiciones de vida para los ciudadanos. La transición energética se desarrollará de manera responsable, preservando la confiabilidad del sistema y aprovechando las ventajas comparativas que posee Colombia en materia de recursos naturales.
Para alcanzar este objetivo, se fortalecerá la exploración y producción de petróleo y gas, se impulsará la expansión de la infraestructura energética, se promoverá la incorporación progresiva de nuevas fuentes de generación y se crearán condiciones regulatorias que incentiven la inversión y la innovación. La política energética buscará garantizar tarifas competitivas, mayor seguridad en el abastecimiento y una transición ordenada que combine sostenibilidad ambiental, crecimiento económico y bienestar para todos los colombianos.
